Andrés
Rosado (matricula 2006-4042)
Fundamentalmente
en los sistemas de informaciones se registran,
almacenan y transforman datos. Estos procesos estructuralmente pueden
ejecutarse en dos formas distintas, obteniéndose los mismos resultados, pero
con la diferencia que uno es más eficiente en cuanto a calidad y tiempo se
refiere.
Uno
de ellos se podría identificar como tradicional, sus herramientas carecen de
procesos tecnológicos en donde se aplica el conocimiento y la operacionalizacion
se hace directamente con las habilidades y destrezas de los individuos,
aquí el hombre o mujer aplica su fuerza intelectual que permite resultados por
medio de la manipulación de los datos, hasta construir información y obtener
conocimiento. Pero la segunda dimensión tiene la ventaja de economizar tiempo y
ser más exacta, la cual, podría
definirse como actividad que utiliza herramientas tecnológicas para recoger,
registrar, almacenar y transformar esos datos y contribuir a nuevos conocimientos
en un menor tiempo.
La
gran ventaja de tomar en cuenta en un sistema de información la tecnología, consiste en la eficientizacion
en la producción de bienes o servicios, sea cual sea el área en que se aplica.
Cuando una organización en sentido general, depende sólo de las habilidades y
destrezas del ser humano, sin organización o sistematización a través medios
tecnológicos, en la producción de
conocimiento, en el caso de la educación, los procesos necesarios para la producción
serían más lentos. Esto podría interferir en la eficiencia del servicio.
Considerando
el uso y aplicación de un sistema de información tecnológico y específicamente al espacio de interacción
enseñanza-aprendizaje, faciltia al estudiante
profundizar en los datos o informaciones, para generar con calidad aprendizaje autentico y facilidad para
producir nuevos conocimientos. Al docente le permite una mejor estructuración
para facilitar los procesos que el
alumno debe agotar con la finalidad de adquisición y producción de conocimiento.
Un
sistema de información ha de cumplir el papel de satisfacer al menos tres
dimensiones en toda empresa o institución, lo que técnicamente se denomina
funciones de un sistema de información,
el cual cumple tres etapas: operativa, gerencial y estratégica. Éste debe ser
diseñado para facilitar la producción de datos, en esta dimensión se agrupan
todos los miembros que tienen que ver con la operacionalizacion de bienes o
servicios, es donde se originan los datos. Desde este espacio se suministra ésta
materia prima a la dimensión dirigencial, es decir, a los responsables de
interpretar estos datos y convertirlos en información, la cual servirá para
contribuir con el desarrollo de la institución, pues es con estas informaciones
que se puede tomar decisiones de manera
adecuara. Si este proceso se omite en cualquier institución, la existencia de
ella, podría está en peligro.
La
tercera dimensión, consiste en el gobierno de la institución quienes observarán
las informaciones que le suministre la dirección media con la finalidad de
tomar las decisiones que permitan la sostenibilidad de la institución, negocio
o empresa.
En
conclusión, la ventaja que oferta un sistema de información es fundamental y de
un valor incalculable en todo tipo de producción de bienes o servicios porque en
èl se perfeccionan los productos que se
pretende ofertar, donde juega un papel protagónico el ser humano, pues la tecnología
lo que viene es minimizar el desarrollo de los procesos y lograr ampliar el horizonte
de posibilidad en la toma de decisiones, ya que puede facilitar el contacto con
informaciones que usando los procedimientos rudimentarios se consumiría demasiado
tiempo para verlo.
Un
sistema de información extrapolado al sistema de enseñanza-aprendizaje lograría
que el estudiante a través de la tecnología pueda tener un dominio seguro de
las informaciones básicas, profundizar en las informaciones y generar nuevos conocimientos.
Los
sistemas de informaciones de acuerdo a la seguridad que puede representar en la
transformación de los datos y producción de información su tendencia podría asegurarse
que va en la dirección de constituirse en plataforma básica para cualquier
empresa, institución o negocio, pues se comparte el criterio de que los
procesos son únicos en cada contexto en particular, lo que permite expresar que cada institución debe
crear su propia estrategia de solución o producción de bienes o servicios.
Espero los aportes y las correcciones que puedan acércame
a una mayor comprensión de esta realidad que vivimos en el momento de interacción
en el aula el día sábado 27 de abril del
año 2013.
Adelante maestro. Buen trabajo.
ResponderEliminarSaludos.p
Fue y sigue siendo un placer haber compartido con usted este espacio. Seria muy saludable si pudiésemos implementar una actitud de facilitar el proceso de aprendizaje en la dimensión de una participación autentica en el aula como la experiencia que durante estas tres semanas de clase en la asignatura Sistema de Información.
ResponderEliminarYo creo que permitir una abierta participación por parte del facilitador a los participantes jamás mutila la cátedra del facilitador. También entiendo que no es fácil asumir esa actitud en este país tan convulsionado, lo que nos ha llevado al descuido de una educación que avanza, pero a paso de tortuga, que no permite eliminar el peso de la educación tradicional. Pero de igual manera entiendo que la humanidad va dando pasos positivos, con la ayuda de cada maestro en particular aunque sin un norte hacia lo que se quiere.
Gracias a Etanislao De la Cruz por su empeño en mantener una actitud positiva con la intensión de que el maestro se anime a producir cambios, que como ente social facilite los procesos en su practica docente.
Quiero concluir este comentario expresando que es muy común en los participantes en el proceso de enseñanza-aprendizaje hacer halagos al facilitador con el fin que esta inversión se traduzca en una buena calificación merecida o no. Lo expresado de mi sentir, identificado con el desarrollo de este proceso en las distintas sesiones de clases que compartimos los maestrantes el facilitador, elimina toda posibilidad de lograr materializar esa intensión. Mientras intervenga la intensión de hacer sentir bien al facilitador que le sirva de motivación para dirigir el bolígrafo hacia favorecer al participante con una calificación no correspondiente a la realidad de los procesos desarrollados, se debe perder la esperanza de que los cambios que necesita la educación en República Dominicana o en otros países con el mismo concepto llegue a materializarse.
Andrés Rosado